Sunday, February 27, 2005

altanoche pop y rock


para los que se perdieron el programa del sábado, ahí va la lista de lo que se escuchó en la cabina de altanoche radio, con alberto bojórquez de invitado:

the cure- boys dont´cry
chico science- maracatu atomico
nick cave-as i sat sadly by her side
la cabra mecánica-felicidad
social distortion-bad luck
arab strap-flirt
wire-the 15th
nico-femme fatale
belle and sebastian-your cover´s blown
the hidden cameras-i want another enema
blonde redhead-misery is a butterfly
felt-penelope tree

el próximo sábado, como cada semana, altanoche en radio universidad, a las nueve de la noche. 107.5 fm. en internet www.uson.mx

Saturday, February 26, 2005

sábado de altanoche

este sábado el invitado en altanoche (107.5 fm), a las nueve pe eme: alberto bojórquez y le mans, fangoria, belle and sebastian, blonde redhead, astrud y otros.

además: chico science y la nación zumbi, lfc, the cure, queens of the stone age, kojón prieto y los huajolotes...

altanoche en radio universidad. www.uson.mx


Friday, February 25, 2005

viernes

nick cave no parece ser un buen inicio de noche de viernes, pero en realidad sí lo es. escuchar al australiano me pone de humor para salir a conseguir algo. ¿qué? a estas alturas loquesea. que de todos modos terminaré emborrachándome en el mismo lugar de siempre, con los mismos amigos y con los habituales y horrorosos olores de la cantina de siempre...

mañana es sábado de altanoche en radio universidad. yo tengo listos mis discos de kojón prieto y los huajolotes, chico science y otros. el dr. menguele llevará sus dosis de pop y gaychurchmusic. vastar divertido. altanoche en el 107.5 fm. www.uson.mx (click en radio universidad). a las nueve pe eme.

eso será mañana.

hoy...

¡es viernes!

altanoche radio


creo que no he comentado que altanoche es también un programa en radio universidad (www.uson.mx).

se transmite los sábados de 9:00 a 10:30 de la noche, en el 107.5 de fm.

¿qué se escucha ahí? depende del gusto sabatino del productor (yomero) y de las obsesiones del invitado en turno. este sábado estará en cabina alberto bojórquez, el doctor de los desposeídos, amante de la buena comida, el buen pop y de fangoria (¿en ese orden?), así que esperen música de le mans, belle and sebastian, blonde redhead y...sí, olvido gara y compañía.

más información hoy por la tarde.

altanoche. radio universidad. sábado a las nueve.

no se lo pierdan...

Thursday, February 24, 2005

Just another band from East L.A.

Desde que iniciaron su viaje musical hace ya treinta años, Los Lobos del este de Los Ángeles demostraron un compromiso vital con la música con la que crecieron: del blues al rock, de la polka al bolero, de la ranchera al pop, estos cinco músicos se regodean incursionando en géneros que, a primera vista (u oída), parecen tan lejanos que se antoja harto difícil mezclarlos. Y de esos experimentos han salido bastante bien librados, a veces con la ayuda de sus amigos. Es cierto que algunas canciones de su amplio y variado repertorio carecen de, digamos, un estilo definido. Pero así son Los Lobos: inclasificables. Y si no compárense sus discos. Tomemos por ejemplo el soundtrack de La Bamba: un puñado de canciones que bien podrían haber sido firmadas por cualquier grupo gringo popero con cierto gusto por la música mexicana. O esa joya melódica llamada Kiko, verdadero parteaguas en la discografía de los angelinos. Y ni hablar de Colossal head, grabación en la que a veces tocan rock, a veces blues, a veces cumbia. Mención aparte merecen La pistola y el corazón y su colaboración con Lalo Guerrero. En el primer caso se trata de un disco con canciones populares mexicanas en el que utilizan instrumentos como la jarana, el violín y el acordeón; y en el segundo una grabación de temas infantiles.
Cuando niños, David Hidalgo, César Rosas y Louis Perez (principales compositores de la banda) bailaban los corridos de la revolución, cumbias y rancheras que sus padres escuchaban en la radio. De adolescentes descubrieron el blues y el rock. Y ya como profesionales de la música mezclan todas esas influencias y crean su propio sonido, el sonido Lobo.
Después de tantos años de carrera Los Lobos from east L.A. poseen un extenso y variopinto cancionero, propio de cinco músicos que nacieron y viven en Estados Unidos pero que recuerdan sus raíces mexicanas.
Miembros del grupo además participan con los Super Seven y los Latin Playboys, este último un proyecto que reúne a Hidalgo y Perez con los músicos y productores Tchad Blake y Mitchell Froom.
En el 2004, los cinco músicos que ahora integran la banda (además de Hidalgo, Rosas y Perez están Conrad Lozano y Steve Berlin) grabaron The Ride, un disco que destaca no sólo por su calidad musical sino por la cantidad y calibre de sus invitados. En nueve de las catorce canciones de The Ride participan, entre otros, Bobby Womack, Richard Thompson, Elvis Costello y Dave Alvin. Los mexicanos Café Tacuba aparecen en el combativo tema La venganza de los pelados. El panameño Rubén Blades hace lo suyo en Ya se va y al veterano Tom Waits se le identifica de inmediato en la divertida Kitate.
Junto con This time y Good morning Aztlán, sus discos anteriores, The Ride es una muestra más de la madurez musical que han alcanzado Los Lobos.

Apuntes melancólicos

El escritor Armando Alanís y el oficio de escribir.


Algunos apuntes melancólicos
Armando Alanís

Hace muchos años, cuando aún vivía en mi ciudad natal, yo pensaba que dedicarse a escribir en un lugar así era una temeridad o una insensatez. La literatura no le interesaba a nadie. Y los escritores éramos pocos, cuatro o cinco gatos extraviados. Publicábamos nuestros cuentos y poemas en una revista que nos pagaba con un vale para comprar libros de la colección Lecturas Mexicanas en la Librería Zaragoza.
Uno de esos gatos, por cierto, se llamaba Félix.
Una madrugada estábamos en un bar de la zona de tolerancia. Apoyándose en sus muletas, junto a la barra, Félix me dijo muy serio: “El pecado es la forma.” Hasta la fecha ignoro qué quiso decir con eso y ya no podré preguntarle. Mi amigo, que era unos años mayor que yo, murió a los cincuenta. Alcanzó a publicar algunas brevedades que aparecieron en revistas de la región. Dejó una novela inédita, o fragmentos de una novela, no sé.
Esa costumbre, ese vicio de contar historias, de poner unas palabras en seguida de otras. ¿Para quién se escribe? ¿Para los lectores, en caso de que los haya? Recuerdo lo que me dijo un viejo maestro. “Un buen cuento encuentra siempre sus lectores.”
Fernando, otro paisano, improvisaba poemas en las cantinas. Los parroquianos lo oían sin saber qué pensar. Fernando se estaba hundiendo, su mujer y sus hijos sufrían, él tuvo que ser hospitalizado dos o tres veces. Hasta que entró a Alcohólicos Anónimos. De eso hace como quince años. Me aseguran que no ha regresado a la botella, que no ha tenido recaídas. Me alegro por él y por su familia, pero extraño a aquel chavo aventado que se lanzaba a recitar sus propios versos en las cantinas. Ese chavo ya no existe.
Una novela está hecha de chismes, de rumores. Una novela está hecha de detalles. En consecuencia, lo que el escritor tiene que hacer es andar con ojos y oídos muy abiertos. Todo lo que sucede a su alrededor es materia prima, a condición de que altere la verdad en beneficio del relato. Nunca hay que contar las cosas como realmente sucedieron. Nunca.
Se conversaba, entre escritores, de los trabajos realizados por cada quien para ganarse la vida. ¿Cuál era el oficio más raro realizado por alguno de nosotros? Maestro de primaria, vendedor de dijes y pulseras, payaso, chofer de monjas… Yo dije: “Burócrata.” “Eso no es raro, es lo más común –repuso uno de mis amigos, y agregó–: pero es feo.”
Empecé a colaborar en el suplemento dominical de un periódico local. Una vez, me topé con un periodista experimentado que me animó a que siguiera escribiendo cuentos. “Lo importante no es lo que has escrito hasta ahora, sino lo que puedas escribir en adelante”, dijo.
En la universidad privada donde estuve cinco años, entré a un taller literario que coordinaba un poeta. Yo era el único alumno regular, aparte de un que otro despistado que se aparecía de vez en cuando por ahí. El poeta alababa mis cuentos con un entusiasmo que no sé hasta qué punto era sincero, pero una tarde adoptó un aire entre solemne y melancólico, y me dijo: “¡Ay, maestro, lo que vas a sufrir! Ahora no te das cuenta, porque eres muy joven. Pero cuando pasen los años y veas que nadie te hace caso…”.
Abundan los narradores orales. Todo el mundo tiene una historia que contar. Como aquel ranchero, en el autobús que me traía a la Ciudad de México. Hacía bailar el sombrero entre sus manos mientras me hablaba con profusión de su parcela, de los pleitos constantes con sus vecinos, con las autoridades corruptas, con una comadre y dos amigas de esa comadre. Recientemente le habían pasado cosas bastante extrañas. Caminaba por el campo, al anochecer, cuando lo atacaron tres brujas que volaban muy bajo. Consiguió ahuyentarlas a machetazos. Días después, sus cinco perros desaparecieron sin dejar rastro. Primero le tocó al más bravo. Le siguieron otros dos. A los dos últimos, una mañana los vio alejarse de la casa. “Iban jugando, jugando…”. Por la tarde ya no regresaron. Un amigo le ofrecía ciento cuarenta mil por la parcela. “Véndala y quítese de problemas”, le aconsejé, pero él me dijo que no quería desprenderse de su pedazo de tierra, le tenía cariño.
Ahora me percato de que el ranchero me habló de todo, incluso de sus muchachos, que no vivían con él, pero no dijo una palabra de la madre de esos muchachos. Ni una sola palabra.
Luego de que se casara con una de sus alumnas, que resultó embarazada, me encontré al poeta en la cafetería de la universidad. Se quejaba, angustiado: “¡Maestro, mi suegro quiere que convierta las metáforas en billetes!”

Wednesday, February 23, 2005

Green Day y el gringo idiota

El Choco, Green Day y el gringo idiota.


Green Day y su ópera punk American Idiot
Amílcar Peñúñuri Soto

No se trata aquí de reafirmar una idea o una frase que nos remita al fácil lugar común de que todos los gringos son tontos, tampoco de comprobar la tesis del “charmín” de Michael Moore y sus “estúpidos hombres blancos”, ni de establecer un debate sobre la contrapropuesta del provocador de Álvaro Vargas Llosa y su afortunadamente olvidado “Manual del Perfecto Idiota Latinoamericano”, o generar polémica alguna con los punketas fundamentalistas y dogmáticamente antigreendayanos.
Por más de tres lustros, Green Day ha buscado un lugar dentro de la escena mundial. Hoy en día, los peores detractores del trío californiano han establecido toda una tregua y unánimemente se han quitado el sombrero y aplanado el mohawk para alabar su más reciente propuesta discográfica.
Lo cierto es que Green Day ha hecho desde finales de los ochentas música sumamente respetable, en la mejor vena de la tradición del punk melódico estilo Buzzcocks. Con sus discos 39/Smooth (1989) y el brincolín Kerplunk (1992), la agrupación fundada por Joe Armstrong y Mike Dirnt recibió en sus inicios única y exclusivamente elogios por parte de publicaciones radicales y críticas como la biblia hardcorera y punk Maximum Rocknroll.
Sin embargo, tras la aparición de Dookie en 1994, álbum en la misma línea de sus antecesores y tras el sorpresivo apoyo recibido por MTV, el grupo fue catalogado por algunos periodistas del mainstream como un producto reciclable, al mismo tiempo que era idolatrado por millones de fans a lo largo y ancho del globo. A su vez, los círculos más conectados con cierto sector del punk rock, cuestionaron duramente al trío, acusándolo de venderse a las transnacionales.
Sus discos Insomniac (1995), Nimrod (1996) Warning(2000), International Super Hits (2001) y Shenanigans (2002) construyeron verdaderos himnos generacionales como la nostálgica “Time of your life”, pero la banda nunca tuvo un reconocimiento pleno.
Tendrían que pasar un par de años para que enlistados detrás de la militancia artística antirrepublicana y después de componer una especie de punk ópera conceptual, pudieran enganchar a amplios sectores de la crítica payolera. El resultado fue un álbum tan sorpresivo, crudo, eléctrico y la vez demasiado familiar y melodioso. American Idiot hizo saltar de sus patinetas a millones de chavitos clasemedieros y estrechar nexos de cooperación y entendimiento entre histéricos post punks adultos y sus sobrinos adictos a la “emoción” del top 20.
American Idiot cuenta la historia de un tal Jesús de Suburbia (personaje que nos recuerda al personaje del “21st century digital boy” del Bad Religion), muchacho aburrido, inocente y grafitero que sigue una dieta estricta de “bebidas gaseosas y ritalin”. A lo largo de los trece cortes (que a su vez se dividen para fines del relato en 23), aparecen, literariamente hablando una serie de lugares comunes, el hogar roto, el aburrimiento en los suburbios y la centralidad de los 7 eleven en sus vidas, así como ligeros bosquejos de cierto compromiso político y antibélico. Tal vez desde la perspectiva de la narración no hay mucho que rescatar, lo cierto es que con el mismo número de riffs y puentes musicales de sus anteriores trabajos, pudieron armar un relato altamente coherente, arriesgado y armónico que generó un sentimiento identitario entre los adolescentes del “game cube”, labor nada desdeñable. Pero lo más importante es que a lo largo de estos años y pese a algunos excesos del mismísimo Joe Armstrong, estos chamacos treintañeros de El Rodeo, California han mostrado en este tiempo paciencia, madurez y humildad para traspasar generaciones, recordándoles a sus críticos que 15 años son bastantes para todavía ser considerados una agrupación prefabricada y pasajera.

Don Kijote del Ocho

Don Quijote, según el escritor Paco Luna, especial para altanoche.
400 años de la obra de Miguel de Cervantes Saavedra.


Don Kijote del Ocho
Francisco Luna

En clásico vecindario, en clásica venta, Don Kijote, fatigado de pensamiento, abrevió su venteril y limitada cena, llamó a Ron Damón, ventero y zapatero de oficio y afición, y encerrándose con él en el patio de la vecindad, se hincó de rodillas ante él, diciéndole:
-No me levantaré jamás de dionde estoy, valeroso caballero, fasta que la vuestra cortesía me otorgue un don que pedirle quiero, el cual redundará en alabanza vuestra y en pro del género humano.
El ventero Ron Damón hubo de decirle que el don que pedía, otorgábale.
-No esperaba yo menos –respondió Don Kijote-: y os digo que el don que os he pedido es que mañana, en día, me habéis de armar caballero para poder ir por las cuatro partes del mundo buscando las aventuras en pro de los menesterosos, como distingue a un caballero andante, como soy yo, cuyo deseo a semejantes fazañas es inclinado.
El ventero, de oficio asimesmo bolero de lustrar botas y botines, que era poco socarrón y ya vibraba de falta de juicio a su huésped, determinó seguirle el humor, pues gallarda presencia mostraba y ansí le creía.
Preguntóle si traía dineros, respondiéndole Don Kijote que no traía “blanca”, porque él nunca había leído en las historias de los caballeros andantes que ninguno los hubiese traído. “Pues se engaña”, dijo Ron Damón, porque en las historias desto no se escrebía, por parecer a los autores dellas que no era menester escrebir una cosa tan clara y tan necesaria de traerse como eran dineros y camisas limpias, no por eso se había de creer que no los trujeron y trujeran. Que todos los caballeros andantes llevaban bien herradas las bolsas, por lo que pudiese sucederles al ir al baile o celebrar fandango el día enque al Niño Dios se viste.
Queso de llevar alforjas no es muy bien visto ni admitido entre caballeros andantes. Para eso está el escudero –hermano, amigo- que siaga cargo de esos bártulos, por aquello de las heridas o raspones en las batallas o las llagas o ronchas que viniesen. El escudero, Oficial Mayor y Gerente de Mandados, es a bien y más necesario por lo que afecciones y delirios que ungüentos trae en su grupa y a todo caballero alivia si este necesita al, comodije antes, acudir a una tardeada en domingo o a un bautizo de parentelar celebración, cuando no a una boda en cortesía vecinal. Ni hablar de quién inspire nuestra andanza.
Dulce Dulcinea del Coloso, Dulcinea amada... “Acorredme, señora mía, decía el flaco caballero, después de dos litronas de beberecua. Acorredme en esta primera afrenta que a este vuestro avasallado pecho se le ofrece...”. Fantasía y arrojo al cabalgar en desérticas y rocosas llanuras, donde siempre hay arrieros al acecho que, salteadores de caminos, ni se curan en razón ni se curan en salud, que bien a bien merecen cuando al levantar la adarga, uno, le sonrraje con lanza en ristre un jodazo en la cabeza.



Dineros, hartos dineros, camisas limpias, escudero y musa de fantásticas lucubraciones, son signo y seña de todo fijosdalgo de manchegar o cerreñas canciones en sus predios y municipalidades, pensaba entre sueños, mientras que despertaba ese mediodía aciago, de los vientos de febrero loco, don Francisco Alonso Quijada, zapatero de oficio, avecindado y natural del predio del Pitic, por los rumbos del barrio de El Mariachi.
Vaya despertar de Quijada que mientras leía el capítulo V (I parte) de Don Quijote de la Mancha (ed. Porrúa), donde señaló el párrafo que revisa, hurga, tapia, la biblioteca del audaz caballero andante.
Puso en cursivas la frase:
-Ta-ta -dijo el cura- ¿Jayanes hay en la danza?
Despierta frente al televisor cuando transmiten El Chavo del ocho: llega el Profesor Longaniza o Jirafales y frente al asombro del Señor Barriga, la Bruja del 71 y el mismísimo Chavo, que como siempre comete la tropelía en cuestión, grita el antedicho docente Jirafales, al igual que el cura de la dicha novela de Miguel de Cervantes Saavedra: “Ta-ta.... tenía que ser el Chavo”.
Tenía que ser Don Quijote, viejo loco, dijo don Pancho Quijada, cuando su nieto que apenas gateaba por la sala-comedor de su casa, donde echábase un chango frente al televisor, tiró la cagua, la litrona de cerveza, que tenía donde apoltronaba el ronquido, regañando al morrito: “Ta-ta...que pinchi despertar, si apenas...ta-ta...Chamaco, baquetón. Era la última cheve en el refri y ya cerraron la Venta…¡Oh! El Hostal…¡Oh! Chingao: el pinchi changarro y tan temprano. Buqui, cabrón…Ta-ta…Oraloverás, fijo de fijo de fijosdalgo…”(*)
“Ta-ta-ta-ta…”.


*N. del T. Fijo de fijo de fijosdalgo: Dícese en su variante semántica americana o en préstamo lingüístico de España o en mexicanismo: Hijo de tu rechingadísima madre.

Woody Allen y Viólame

Salen dos recomendaciones de José Abril para ver en dvd.

Interiores
(EU, 1978)
Dir: Woody Allen
Con: Geraldine Page, Diane Keaton

Las ventajas del DVD son incuestionables. Desde hace tiempo andan circulando varias colecciones de autores importantes dentro del cine contemporáneo que reúne si no todas por lo menos buena parte de sus filmografías. Woody Allen es uno de ellos y el acceso a sus obras, sobre todo de su período setentero (tal vez el mejor), ahora resulta de lo más fácil. Dentro de la vasta aunque no completa colección de Allen destacamos (con la pena de dejar fuera otras joyas) esta obra maestra, sorpresivamente minimalista como nunca lo había sido el autor en su etapa inicial. Para confirmar su admiración por Ingmar Bergman y de paso demostrar que la comedia no era su único territorio, Allen ofreció en el 78 este intenso y contenido melodrama, que poco o mejor dicho nada tenía que ver con sus creaciones anteriores. Geraldine Page, admirable como siempre, da vida a una madre terrible y manipuladora, vampira afectiva que se alimenta y fortalece de la miseria existencial de aquellos que forman parte de su núcleo familiar y a los que el fracaso parece marcarlos. El cineasta, por su parte, desarrolla un obscuro y ominoso retrato de familia que poco a poco se desmorona y se descubre como un infierno doméstico de implacables silencios. Sabiendo los alcances estéticos de la austeridad, Allen registra de una manera fascinante, casi expresionista (la fotografía, extraordinaria) este recorrido por el crepúsculo familiar y nos demuestra de paso que aun en el estado agónico de este clan hay belleza y poesía.


Viólame
(Baise-moi, Francia, 2000)
Dir: Virginie Despentes y Coralie Trinh Thi
Con: Karen Bach, Raffaela Anderson

El porno está de luto: Karen Bach se suicidó el mes pasado y mucho antes de decidirse por ese camino tuvo la fortuna de trascender los límites de este género y esta industria al participar en esta película de culto instantáneo –como lo hiciera la legendaria Marilyn Chambers al actuar en Rabia (Cronenberg, Canadá, 1981). Políticamente incorrecta, abiertamente provocadora, Viólame da cuenta del viaje sin retorno que una pareja de mujeres (Bach, Raffaela Anderson) realizan convocando el crimen y la violencia con júbilo reivindicador. Película derivativa y revisión tardía y aumentada del road movie con asesino serial, la película se desarrolla, sin pudor, entre el sexo y el asesinato explícitos y sin contemplaciones, entre el splatter y el film noir bajo los códigos del Dogma 95, entre el tono reflexivo e intimista (la solidaridad y el reconocimiento mutuo entre las dos mujeres) y el humor negro. Pornografía y cine hiperviolento pero hecho con inteligencia, broma retorcidamente feminista que pone a prueba la tolerancia del espectador, patada (y con tacones) directa a la frente por cortesía de un par de mujeres en plan de mindfucking que se estrenan como cineastas (una escritora de novela negra contemporánea, la otra ex-actriz porno). A pesar de contar con una progresión dramática un tanto torpe y cierta estructura narrativa un tanto reiterativa, Viólame, con toda su mala leche y autoconciencia cínica, mueve y conmueve: de lo perturbador a lo emotivo hay un corto paso... Abel Ferrara ya tiene quien le pise los talones. (Dicho sea de paso: el dvd está a un precio de regalo).

Closer

Beatriz Galaviz y su visión de la película Closer o Llevados por el deseo, como la titularon en México.

Verdad que engaña
Beatriz Galaviz
…la exquisita verdad consiste en ser consciente de que
se trata de una ficción y, sabiéndolo, creer en ella.
Enrique Vila-Matas


En mi más reciente viaje al cine vi Closer, película que en español intitularon “Llevados por el deseo”. Como en muchos casos, el nombre en español parece que anticipa su desenlace, sin embargo no es así. Sería intrascendente pensar que el filme se sustenta en personajes llevados por el cliché del deseo sexual; en tal caso, dejemos la morbosidad a un lado para que –prefiero sea así- los personajes pasen de ser individuos que reposan en su propia liviandad, y se sumerjan en la complejidad de intentar ser sinceros.
Mike Nichols, director de la película, logra una tensión que va en aumento, en un tono teatral -lo cual trasluce su origen-, donde el vigor del guión de Patrick Marber expone a dos parejas de extraños que se acercan y logran algo parecido al amor, hasta que intentan buscar el hilo que lo sostiene. En un momento juega con la identidad, como si los nombres carecieran de importancia y la soledad fuera el único rasgo verdadero. Aunque se encuentren, se miren, hablen, se toquen, caminen y duerman juntos, siempre se está cerca de todo y de nada.
Se llevan por el deseo, pero también por la sinceridad con el riesgo a herirse, sin superar el sentimiento de pérdida. La añoranza es un filo que mueve al amor, hunde y duele, asimismo busca siempre la fidelidad del sentimiento. Se entrega, se construye, se tiene fe; luego, la ilusión se convierte en un sitio imaginario -porque de eso está hecha- y se duda. ¿Cuántas veces preferimos la ficción para continuar adelante?
En tal caso, Anna pudo haber dicho: Hoy rumbo al trabajo, llevando el ritmo de la fatiga en el roce de la planta de mis pies y las manos frías, sin darme cuenta, no podía dejarte, te había traído conmigo hasta el interior del más puro pensamiento y en la canción, ahí estabas… I can’t take my eyes off you... Subí las escaleras hacia el estudio, acomodé los retratos; los rostros más iluminadamente tristes que jamás he visto. Colocaba el rollo a la cámara, entonces, llegó él, posó su gesto de encantadora arrogancia y otros miles que supo inventar, dijo una o cien palabras; luego se fue. Todo esto es verdad, mentiría si admitiera que tras una propuesta que quise negar, un beso pesó más que el tiempo junto a ti. No preguntes, qué caso tiene decir que esta tarde fui suya en ese sillón, que gocé de su aliento y su cálida fuerza que me envolvió, no cerré los ojos, miré su torso convulso, la oreja, sus ojos bien abiertos que observaban mi boca decir su nombre extraño para mí. Soy honesta, no es mi intención lastimar, después de todo, no puedo dejar de pensar en ti.
Closer trata de la valentía de estar alerta a escuchar la verdad, dejarse llevar por la corriente de las palabras, de no mentir, aunque duela, mecanismo que me parece imposible. Finalmente si existen hilos que sostienen la emoción, cada uno lo decide y deja que se enreden, pero no se sabe en que momento uno prefiere la verdad a la fantasía que envuelve la ternura.


Monday, February 21, 2005

Una charla con Daniel Sada y Dante Salgado

De visita en La Paz, Baja California, en el Encuentro Nacional de Escritores "Lunas de Octubre", con un excelente anfitrión como es el poeta y amigo Edmundo Lizardi, platiqué con los escritores Dante Salgado y Daniel Sada. Aquí la charla-entrevista que se publicó en el número cuatro de altanoche.

Para Edmundo Lizardi

Para el narrador Daniel Sada, la expresión poética en Baja California Sur se encuentra “muy fortalecida”. Dante Salgado, poeta y ensayista, considera a su vez que la poesía en su tierra natal “goza de extraordinaria salud”. Entrevistados durante el Encuentro Nacional de Escritores “Lunas de Octubre”, que se celebró en La Paz a finales de 2004, a ambos escritores les inquirimos si puede hablarse de una poesía sudcaliforniana.
Daniel Sada (Mexicali, 1953) acudió al encuentro de escritores a invitación del poeta Edmundo Lizardi y confiesa que “está al pendiente” de la creación poética en los estados norteños porque “me interesan los paisanos”. “Sí veo la poesía muy fortalecida -afirma-, sobre todo si la comparo con el resto de la república, creo que la presencia de Baja California cada vez va a adquirir más fuerza”.
En las mesas de lectura Sada participó activamente, ya como lector ya como oyente, y lo que escuchó fue de su agrado: “Hay unos poetas muy intensos, reflexivos, introspectivos, otros más expansivos, más festivos”.
Del bello Puerto de la Ilusión Daniel Sada conoce a los veteranos poetas Raúl Antonio Cota y a Edmundo Lizardi “desde hace muchos años”, y durante el encuentro tuvo oportunidad de escuchar a Rubén Rivera y a Dante Salgado, entre otros. “Esa es la referencia que tengo, es una poesía muy expresiva, muy intensa y muy desbordante. Eso me gusta”.
Para Dante Salgado (La Paz, 1966) la escritura poética en su ciudad “goza de extraordinaria salud. Tenemos gente reconocida a nivel nacional, con mucho oficio, como Javier Manríquez, Raúl Antonio Cota, Edmundo Lizardi; una generación después de ellos se encuentran Marta Piña, Ramón Cuéllar, Rubén Rivera Calderón, Leonardo Varela Cabral, Gabriel Rovira.”
Profesor de literatura mexicana en la Universidad Autónoma de BCS, Dante Salgado considera que la poesía que se produce en Baja California Sur “desde hace por lo menos treinta años es de primer nivel, y conozco muy bien a los poetas en el ámbito nacional, entonces mi afirmación no es ultrarregionalista sino con un buen conocimiento de causa. Yo mismo he vivido diez años fuera de aquí y conozco el medio literario nacional”.
Se afirma que en La Paz se escribe más poesía que narrativa, le comentamos a Daniel Sada: “Hay más poetas que narradores en todas partes de la república. Creo que la tradición poética en México es mucho más fuerte que la narrativa y siempre lo ha sido, hay gran poesía en México desde siempre. Ha variado mucho, a veces se ha reciclado un poco la lírica mexicana pero hay nuevas propuestas, hay nuevos paisajes interiores y poéticas muy propositivas”.
Dante Salgado recuerda una frase que los poetas paceños repiten con frecuencia: “Baja California sur es tierra de poetas”. Sin embargo, concede, “es cierto que en los últimos cinco o seis años ha surgido una nueva camada de narradores, pero fundamentalmente los nombres más fuertes en el ámbito literario local son de poetas”.
La vida tranquila y apacible del puerto obliga a escribir poesía, aseguran algunos creadores. Sada, autor del poemario Los lugares y de las novelas Una de dos y Porque parece mentira la verdad nunca se sabe, señala que en efecto, en La Paz “la vida es un poco más contemplativa y en el norte de la península la poesía fronteriza es más agitada, más vertiginosa, pero creo que en el sentido aristotélico del término poiesis, la poesía puede surgir no solamente de lo contemplativo, sino también de lo vertiginoso, de lo agitado, todo finalmente incide en la expresión poética”.
¿Existe un estilo de crear poesía que identifique a los paceños? Daniel Sada asegura que en el puerto la expresión poética “es un poco más reposada, la lírica digamos que se circunscribe a los paisajes, a lo que se contempla más que a lo que se siente, o más bien, para matizarlo un poco, lo que se contempla se siente y eso genera una fuerza espiritual que se proyecta en los poemas”.
Por otro lado, continúa Sada, “en la frontera y sobre todo en Sonora se crea una poesía más de los sentidos y de las intuiciones, es más vibrante, más catártica, es una poesía más convulsiva y esto le da otro matiz. Siento que entre más puntos de vista y más variación haya en los temas habrá más enriquecimiento también; o sea no me gustaría que todo fuera una inercia y que se estuviera reciclando y que todos escribieran con la misma percepción. La poesía, como también la literatura, son temperamentos, entonces aun cuando alguien viva aquí en La Paz y su vida sea más reposada, más contemplativa, a la mejor trae ardor y brasas en el estómago y lo expresa”.
Autor de los libros de poesía Mar de lejos y Agua del desierto y del estudio crítico Ensayística de Octavio Paz, Dante Salgado no cree “en las identidades, en los localismos, a mí me parece que con la escritura poética sucede lo que sucede con el español en todo el país: tenemos que hablar de acentos; por razones más que obvias en Baja California Sur hay una poesía con acento sudcaliforniano, y hay una serie de constantes que podemos encontrar prácticamente en todos los poetas que escriben desde aquí: el mar, el desierto, la soledad, creo que son metáforas que están presentes a veces de manera muy evidente, otras de manera sutil, pero que establecen este acento sudcaliforniano pero con una conciencia plena de que la literatura para que pueda trascender tiene que ser universal, tiene que establecer una comunicación amplia con cualquiera que maneje el mismo código”.

La Merma

Saludo al tirano
Vivir en la frontera provoca escribir de la vida en la frontera. Y ya se sabe que esa vida no es precisamente la más dulce. Sobre todo si se habita en el lado mexicano. En la música de La Merma se palpa ese sentimiento. Los integrantes de esta banda viven entre Nogales Sonora y Nogales Arizona. Tocan punk rock. Letras directas, guitarras rápidas, batacazos a diestra y siniestra. En sus canciones se nota que no les agrada la migra. Los títulos de sus canciones adelantan las temáticas: La guerrilla, Migra death squad love song, Monumento a la apatía, La última cheve de la noche. Su mismo correo electrónico es casi una declaración: ciudaddondeatizas@hotmail.com.

Saturday, February 19, 2005

Calamaro, el cantante

Este compositor argentino se dio a conocer a principios de los noventa del siglo pasado como líder del grupo español Los Rodríguez. Pero como artista ya tenía una trayectoria en su país. Al emigrar a España, empezó a componer canciones a destajo y, aunque todavía se encuentra en esa tarea, decidió grabar algunos temas que no eran de su autoría. Así surgió El cantante, un tributo de Andrés Calamaro a algunos de sus compositores preferidos. Hace unos años este músico grabó El salmón, un disco ¡quíntuple! en el que incluía temas de los Rolling Stones, los Beatles y Bob Marley, además de unas setenta canciones propias. En El cantante, Calamaro reinterpreta temas de Atahualpa Yupanqui (El arriero), Carlos Gardel (Malena, Volver), Manuel Alejandro (Voy a perder la cabeza por tu amor) y del panameño Rubén Blades (El cantante), además de algunas composiciones de su autoría. Para conocer mejor la obra de Andrés Calamaro es necesario escuchar sus discos Alta suciedad y Honestidad brutal, aunque el cantante y compositor Joaquín Sabina recomienda su etapa con Los Rodríguez.

Bambino


Por ti y Por nosotros. A cinco años de la muerte de Miguel Vargas Jiménez, mejor conocido como Bambino, quince artistas se reunieron para rendirle homenaje en una grabación doble. En el primer disco, Por ti, el cantante de Utrera interpreta veinte de los temas que grabó en su carrera como La pared, Payaso, Se me va, Soy lo prohibido, Corazón loco, Podría volver, Culpable, Voy a perder la cabeza por tu amor y Procuro olvidarte, entre otros. En el segundo disco, Por nosotros, artistas como Joaquín Sabina, Joan Manuel Serrat, María Jiménez, Los Planetas, Bunbury, Arturo Pareja Obregón y José El Francés interpretan quince de esos temas. Cierra este disco con La rumba del sabor amargo, único tema inédito en el homenaje compuesto e interpretado por Nacho Vegas.

Vértigo y bombas atómicas

How to dismantle an atomic bomb. El cuarteto irlandés U2 regresa con nuevo disco y, sí, más guitarras. La producción es de Steve Lillywhite, las canciones de Bono y la música la firma, como siempre, la banda en conjunto. Que es el mejor disco de U2: todavía anda por ahí el Achtung baby. Que es el peor disco de U2: no, ni de cerquita, sobre todo si se recuerda el papelazo que hicieron con Pop. Vértigo es la canción de este disco que suena en la radio y la televisión. Es una buena canción. Comercial, guitarrera, fácil de aprender, quizá también fácil de olvidar. El tiempo lo dirá. A mí me parece una gran canción. En How to… la guitarra de The Edge tiene un sonido más que predominante en algunos temas. Y la grabación también contiene esos temas de U2 que parecen baladas pero que no lo son. No confundan el llanto de la muerte del padre de Bono en Sometimes you can´t make it on your own con una canción de amor (aunque sí lo es, pero de amor paternal). Un buen disco.

Peter Sheppard

Un texto de Raffaella Fontanot.


La obra de Peter Sheppard. Una muestra de arte contemporáneo
Raffaella Fontanot Ochoa

El británico intérprete y su violín no son uno solo, el instrumento lo ha herido dejando una cicatriz en el lado izquierdo del mentón. El “1699 Crespi Stradivari” se transforma en fauno o en látigo, tiene las cualidades de ser sonido u objeto interviniendo el espacio. El solista que ha soltado su violín desde Montenegro hasta China logra enseñarnos una moraleja de amistad, durante un performance donde esta pareja de instrumento e intérprete se abrazan, discuten y retan mutuamente habitando significativamente el tiempo.
La entrega completa de Sheppard a la música y su instrumento revela el perfil de un intérprete que además de dominar una técnica es investigador, maestro y productor. Cuando entramos en esa zona de atracción que produce la energía en movimiento de Sheppard y el violín se produce un estado de lucidez que concentra la atención en los movimientos necesarios y bellos de dos cuerpos activos.
La Tate gallery de St. Ives comisionó en el 2003 a Douglas Young para la composición de una pieza basada en una escultura de Barbara Hepworth que Sheppard propone a su violín y construyen en una relación de trabajo donde se conjuga razón, espíritu y materia, experiencia que transmite a sus alumnos en talleres donde enseña la importancia del diálogo directo entre compositores e instrumentistas. Este líder del cuarteto Kreutzer y también miembro del septeto “Ensemble Triolog”, galardonado con el premio de Munich y participante de la Bienal de Venecia, fue aclamado este verano en México por las intervenciones sonoras de la exposición Sodio y asfalto de arte británico en el museo Rufino Tamayo, mostrándose un músico ambicioso aunque perfectamente centrado que cautiva con una pasión firme y transparente.

Thursday, February 17, 2005

Odio fonky/Cuanto amor


Lenin Guerrero y Odio fonky, diez años después.



Odio fonky, ¿de veras es tan bueno como dicen?
Lenin Guerrero

No se trata sólo de sus diptongos improvisados ni de esas esdrújulas destellantes (ni siquiera su semejanza vocal con Tom Waits) por las que Jaime López es considerado un creativo compositor. Se trata de una suma de calificativos que emergen desde lo más sublime y palpable que es su obra, misma que va del teatro a la música y de ahí a la literatura. Ida y vuelta sin parar.

Hacia mediados de la pasada década el músico publicó, en mancuerna con José Manuel Aguilera el disco Odio Fonky, tomas de buró (Grabaciones Lejos del Paraíso, 1994), grabado en condiciones mínimas pero en creatividades maximizadas: un Jaime colmilludo, letrista ameno pues; y un Aguilera cocinando su (hasta ahora) mejor proyecto, La Barranca. El resultado fue (y sigue siendo), para muchos, un disco aleccionador. Fusión sin miedo.

Toca la casualidad que, como él mismo ha declarado en entrevistas recientes “al rock le pasa como pasa con la nobleza: empiezan cruzándose diversamente, hasta que ya nomás se cruzan entre ellos mismos y generan atrofias”, razón de más para que un icono del rock mexicano de los ochenta no figure ni como estampita del recuerdo para las nuevas generaciones de roqueros “extremos”.

A Jaime bien le vendría hacerla de mártir de la fusión frente a esa desbandada de músicos fundamentalistas que temen a “caer en algo que no es mi género”. Desde el inicio de su carrera no se ha acomodado en ninguna clasificación. José Joaquín Blanco, poeta y compa de él, bien lo ha comentado: Es demasiado poeta para músico y excesivamente músico para poeta; demasiado popular como para ser intelectual y exageradamente intelectual para ser popular.

Diez años después del polémico disco, los dos (ahora sí) cantautores se han reunido para grabar No más héroes por favor, algo así como el Odio Fonky II o examen doctoral de estos graduados con honores de la música mexicana.
Guste o no nos guste.

Ingratos ojos míos

Beatriz Galaviz escribe para altanoche a propósito
del libro de crónicas del Micky Avilés.



La música y los Ingratos ojos de Miguel Ángel Avilés
Beatriz Galaviz

Recientemente Miguel Ángel Avilés presentó su libro Ingratos ojos míos, ganador del libro sonorense 2003 en el género crónica, en el marco de la V Feria del Libro. Me sorprendió no se diera el suficiente énfasis al campo sonoro donde habitan las historias de Avilés, así que quisiera aprovechar para entrar al universo imaginario que nos plantea.

Dentro de la mirada que nos revela Avilés se entona el humor, los mecanismos literarios, visuales, resaltando los sonoros. El libro consigue una sonoridad que no estriba solamente en la fluidez de las descripciones, sino en la música referida en sus páginas, capaz de evocar el recuerdo en el lector. Lo destacado del conjunto de narraciones es que la alusión musical no es sólo un instrumento estético, sino que forma parte de la estructura narrativa y desempeña un papel sobresaliente en la totalidad del libro, apareciendo en él como parte de la descripción.

La referencia musical en la literatura cumple una función muy parecida a la que desempeña en el cine y el teatro, como una técnica más ampliando la imagen representada. La música crea imágenes, de igual forma las reviste, aumentando el valor de su expresión dramática. En el espacio escénico la música sugiere una totalidad artificial y consigue la unidad en el montaje.

La separación en lado A y lado B forma parte de la dimensión rítmica de las narraciones, sustituyendo de alguna manera los capítulos. Esto nos sugiere una línea lúdica que se armoniza perfectamente con la mirada infantil, el humor y la nostalgia que impera en los relatos, reforzando la expresividad lírica. Igualmente anotar las letras de las canciones crea la atmósfera para resaltar aspectos de valor emotivo, afinando un ambiente de añoranza.

…El desvío me condujo hasta la sala de mi casa: Yo llegaba de la calle, en la consola de la sala “Los Broncos de Reynosa” tocaban quedito Paso del Norte y ahí estaba mi madre ataviada en una bata azul presagio como túnica y pegada al teléfono…

Tomando en cuenta este acompañamiento musical, dicha entonación ayuda al lector a indagar en la mirada ingrata que Miguel Ángel reprocha y fluye de sus ojos para después modularla aprovechando los recursos literarios de la crónica. La emotividad de la música sugiere una imagen; se combina con la que recrea la palabra y le da matices. Este registro le da un estilo complejo; la representación verbal que el lector produce en su imaginación y la remembranza de la canción. En ese sentido hemos de agradecer a la mirada de estas crónicas el aprovechamiento de dos espacios poco armonizados: el visual y el auditivo.

Estas figuras enlazadas: música e imágenes cumplen su objetivo en un espacio ficticio si se conoce previamente el referente musical, ya que el lector tiene la tarea de recrear la melodía de las canciones citadas y buscarla en su memoria musical, lo cual requiere un esfuerzo sensorial.

Ingratos ojos míos cumple una tendencia narrativa donde el juego se convierte en un espacio y provoca un contacto entre la visión de un púber, la evocación musical y quien está recreando con su lectura una anécdota.

Wednesday, February 16, 2005

Mujeres en problemas

Va un texto de José Abril que se publicó en el número dos de altanoche (en su versión impresa).


Female Trouble: 1974-2004
30 años de un clásico del cine Trash

José Abril

Aunque el pasado cinematográfico de John Waters trascendió gracias a esa peculiar obra maestra del mal gusto llamada Pink Flamingos (EU, 1972), el genio de este incorregible cineasta dio para más en toda una serie de películas, prácticamente desconocidas, del primer y mas controvertido periodo de su filmografía; tal fue el destello de los Flamingos rosas, que sus creaciones posteriores fueron opacadas, y lamentablemente, porque en ellas podemos encontrar atisbos de genialidad chocante superiores a sus precedentes y constatar, también, el proceso de maduración de un Waters que para bien de nosotros y para mal de las buenas conciencias sigue en activo. Una muestra de ello es Female trouble (EU, 1974), película que si bien no logró la popularidad subterránea de Pink...sí se mira hoy, después de 30 años, como el inicio de un Waters quizá menos visceral pero con un sentido cinematográfico más depurado y unas ideas más organizadas.
El realizador debió esperar dos años para entregar esta comedia de mujeres en problemas. Utilizando el mismo equipo de actores y haciendo eco al humor vulgar e irreverente de Pink Flamingos, Female trouble fue una variante más de las sandeces que la musa Divine (la primer y única Drag Queen –sin anorexia- que el cine nos ha dado) puede perpetrar. Aquí Waters apostó nuevamente (tanto como lo ha hecho hasta ahora) por el elemento femenino como una presencia de choque, que invoca lo grotesco, escatológico y violento para dominar a sus anchas (en sentido literal y figurativo) el peculiar universo que sólo este maestro ha sabido concebir.
Ahora Divine ha cambiado el nombre de Babs Jonson por el de Dawn Davenport, ahora ha dejado de ser la diva trash y bizarra que genera envidias y come mierda de perro, para no dejar dudas sobre su reputación, para convertirse en una “Gran Diva Trágica” a la que como buena heroína melodramática le pueda pasar de todo: de adolescente abandona su hogar, es violada, embarazada, es convertida en madre soltera que tiene que trabajar de prostituta, se entrega a la delincuencia, tiene una hija subnormal que le hace la vida imposible, y termina sus días como una auténtica performer delincuencial, en la silla eléctrica, convencida de que el crimen es la belleza.
Lo de trágico y melodramático es un decir, porque Female trouble sigue apreciándose en realidad como un divertido muestrario de atrocidades y perversiones a manos de la típica fauna de freaks de este peculiar demiurgo. Si bien, como comentaba anteriormente, la película no guarda sorpresas de extremo mal gusto, sí manifiesta cierta maduración en Waters: en comparación con Pink..., Female trouble contiene gags mucho más logrados, las situaciones están mejor articuladas, la historia tiene un cuerpo más definido y hay personajes con motivaciones más claras (aparte del de Divine que solía ser el epicentro). Era obvio, Waters empezaba a pasar de ser figura a genio sin que esto significara la pérdida de su fétido encanto.
De seguro, cuando Pedro Almodóvar destapó su guarro pasado cinematográfico ofreciendo Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón (España, 1981), Waters sonreía plácidamente en algún lugar de su adorado Baltimore, su infierno chico. Larga vida pues a las chicas sucias, feas y malas que hacen de su vida un eterno problema en esta cinta insuperable.

Leonardo Varela, Asia y Dario Argento

El poeta paceño Leonardo Varela dedicó unas líneas a Dario Argento y su hija. Es palpable el gusto de Varela por Edgar Allan Poe. El poeta, galardonado con el premio Jaime Sabines 2003, entregó esta colaboración para los lectores de altanoche.

Il gatto nero
Ojo dual, diabólico, ojo de gato muerto, agujero en la carne de la bruja, manantial de oscuridad y joya inasequible para las almas nobles. Ojo de mago medieval, amuleto en el pecho de una estrella común, lente de cerradura. Ojo traumático del psicoanálisis, derribado sobre el diván lamiendo el hilillo de sangre que le corre por la frente. Ojo del viento perseguido, enarbolando un hacha. Ojo de los espectros en la niebla del baño matutino, sobre el espejo empecinado en dibujar tu nombre. Ojo de la desolación. Ojo de gato herido por la imaginación. Ojo de las palabras negras con que acallo la tinta.


Figlia
Asia, hermana de Fiore, oficialmente registratta
con el nombre de Aria, porque la burocracia no acepta
nombres de continente. Asia, media hermana de Anna
muerta en un accidente, por cuya gracia ostenta un ángel
en las caderas, bellísimo fantasma protagonista de una docena
de películas malas y unas diez excelentes, niña desde los años
de su infancia más tierna, escribía relatos e hizo videos musicales
pero también compuso la rima de NonHoSonno. Asia incarnatta:
Ligeia, Berenice, Ulalume, Morella...


Deus ex machina
Lamo tus párpados, amante. Cierro tus cicatrices
con un click fotográfico. Desfiladero de Eros y Tánatos.
Entre el bosque y la música median pájaros errantes.
Entre la música y el beso, trabajos de la piel increada
que habrá de sucumbir. In crescendo, el mar que nos circunda
al emerger de ti. Serías una sirena si no fuera por tu aleta dorsal.
Allí, bajo un calor de carpa, entre caballos de bronce y un armonio,
expuesta a la codicia de los televidentes. La música de fondo
es un rock abisal. Acomodo tus huesos a mis labios.
Escribo sobre tu corazón, el talle de un cuchillo.


Benévolo demonio*
Interiores de un carro en blanco y negro.
Redondel de serpientes cubriendo el hueso sacro.
Esbelta pesadilla sobre el sillón de cuero.
La virgen es dragón, la paloma es un cuervo
desplegando sus alas en el centro del miedo.
Benévolo demonio suspendido en el viento.
La mano sin anillos sosteniendo sus senos
en el hueco del alma. La mirada de un perro.
Recostada en el mundo como un dulce veneno
la diva abreva sombras en la quietud del verbo.

*Acerca de unas fotografías de Asia, en blanco y negro.

Tuesday, February 15, 2005

Ficcciones súbitas

El escritor Armando Alanís comparte con los
lectores de altanoche algunas
de sus minificciones.



El color del deseo
"De rojo me gustas más", musitó el hombre, todavía con el cuchillo en la mano.


Fantasma
Durante meses tuve la inquietante sospecha de que un fantasma rondaba nuestra casa, pero evité comentarlo con Isabel, quien parecía no darse cuenta de nada. Pasos en la noche, puertas que se abren y cierran, y camas con las sábanas en desorden me tenían en un estado de continuo desasosiego. Una tarde, al volver de mi trabajo, encontré una carta donde Isabel me anunciaba que se iba para siempre con el velador de la colonia.


Pesadilla azteca
Se ve a sí mismo sobre la piedra de los sacrificios, atado de pies y manos. El sacerdote, la ira instalada en sus pupilas, levanta el cuchillo de obsidiana y lo deja caer con fuerza.
Siente un agudísimo dolor en el pecho. Después, nada.
-Ataque fulminante al miocardio -dictamina por la mañana el médico forense.


La bella y la bestia
Con delicadeza, la tomó entre el pulgar y el índice y la levantó a la altura de sus ojos para contemplarla de cerca. Demasiado tarde, se dio cuenta de que no había sabido medir sus fuerzas: la había despanzurrado.


El amante
-¿Lo disfrutaste? -pregunta él.
-¡Mucho! -contesta ella.
Sonríes desde tu inmatierialidad, feliz de que esa bellísima mujer traicione todas las noches a su marido con la misma fantasía.


Pasajero
Despiertas. Estás en un avión, completamente solo. Decenas de asientos vacíos adelante y atrás. Te han dejado una charola con comida, pero no ves, a lo largo del pasillo, a la sobrecargo.
El ruido de los motores atormenta tus oídos. Miras por la ventanilla el tumulto de nubes como hato de ovejas desbalagadas.
Se ha abierto un abismo en tu memoria. No identificas el logotipo de la compañía en los respaldos. Para asirte de algo conocido, tomas la revista de la canastilla, pero eres incapaz de descifrar el idioma y las fotografías no te dicen nada: lugares ignotos y gentes tan ajenas como si se tratara de extraterrestres.
¿Cómo llegaste aquí? ¿A dónde te llevan? Nada sabes, mientras el avión, moderno leviatán aéreo, avanza en línea recta a velocidad de vértigo.




N. de la R. Armando Alanís nació en Saltillo, Coahuila, en 1956. Anduvo un tiempo por Dublín, y estudió en la Ciudad de México y en Madrid. Ha colaborado en revistas como El Cuento, Letras Libres, Biblioteca de México, Paréntesis y La Gaceta del Fondo de Cultura Económica, y en suplementos culturales como La Jornada Semanal, El Ángel del periódico Reforma, el Sábado del unomásuno y el Semanario del periódico Vanguardia (de Saltillo). Es autor del libro de cuentos La mirada de las vacas (Perros Bravos Editores, México, 1994) y de la novela Alma sin dueño (Conaculta, Col. El guardagujas, México, 2003). Acaba de terminar una segunda novela, Desnuda con alcatraces, y prepara actualmente un volumen de minificciones. Generoso colaborador de altanoche.

Gerardo Peña

Empeñado. Con varios discos en su carrera, Gerardo Peña insiste en seguir grabando sus composiciones. En esta ocasión lo acompañan en su viaje –de nuevo- algunos músicos sonorenses como su hermano Isaac, Rolando Salgado, José Luis “El Wero” Arvizu, David “El Colas” Norzagaray y el grupo Stretto. Participan también Cacho Duvanced y Mauricio Díaz “El Hueso”, entre otros. La producción está bastante cuidada e incluye un poco de todo: trova, rap y algo de rock.

Tribalistas

Arnaldo Antunes, Carlinhos Brown y Marisa Monte, tres figuras importantes de la música brasileña, se unieron para grabar un disco en el que conjugan rock y bossa nova con los muy particulares estilos de cada uno de ellos. En casi todos los temas los tres cantantes participan por igual en la composición. Sobresale la belleza e intensidad de la voz de Monte, la capacidad interpretativa de Antunes (a pesar de sus limitaciones vocales) y las dotes de Brown como multinstrumentista. Una producción de Marisa Monte y los mismos Antunes y Brown.

Gerardo Enciso

Hace cuatro años el tapatío Enciso produjo Tarará para Fugazi Records, una compañía independiente de Guadalajara. La calidad de este álbum a nivel letrístico y musical es, en el escenario mexicano, extraordinaria. Los invitados que participan en la grabación parecen, en realidad, la banda de apoyo del cantante y guitarrista. Enciso ha grabado, desde la década de los ochenta del siglo pasado, un par de discos que permanecen en los estantes de rockpop de cualquier coleccionista de música mexicana. Recomendables sus producciones A contracorriente y Cuentos del miedo.

The New Pornographers

Electric version. Carl Newman, vocalista y guitarrista de esta banda canadiense, declaró alguna vez que sus canciones buscan todas lo mismo: “Quiero sonar como una panda de amigos bebiendo en la barra del bar, en ese momento de la borrachera en que a todo el mundo se le empiezan a ocurrir planes para derrocar al gobierno. Eso sería perfecto. Escribo, sobre todo, canciones políticas y de desamor”. En su versión eléctrica, los nuevos pornógrafos hacen buen rocanrol. Punto.