Monday, October 18, 2010

1. Un saltamontes golpea contra la puerta cinco, diez veces. Abro y entra volando. Es enorme. Otro me golpea el cuello y se posa en el monitor.
El saltamontes gigante se acomoda en el respaldo de un sillón. Con una de sus patas delanteras se toca las antenas. Se mueve en cámara lenta.
El del monitor, el pequeño, me ve escribir y mueve las antenas. Su estómago se contrae. Casa tomada por alados de enormes patas traseras.
¿Qué tiene mi puerta que viene tanto animal a intentar abrirla a fuerza de golpearla?
¿Soy acaso el señor de los alados? ¿Por qué nadie me dijo nada?
2. Creo que los saltamontes ya tuvieron prole. Uno muy pequeño se pasea por mi piso y el gigante se golpea con la pared. Son gracias padre-hijo.
Que un saltamontes me obligue a agacharme cada vez que sobrevuela este cuarto es terrible. Claro que es un saltamontes gigante.
Creo que este saltamontes tiene rabia. O no es un saltamontes gigante, quizá sea un alien pequeño.
El gigante insiste en golpearse contra mi cuerpo. Creo que quiere asustarme. No sabe que trato con todo tipo de gañanes.
3. Si este pinche saltamontes realmente quiere incordiarme que me pida un cigarro.
Claro que no me sorprendería que los animales aprendieran a hablar sólo para pedir cigarros.
Se sabe de animales que se disfrazan de humanos y se meten a las cantinas a pedir cigarros. Los he visto. Y mandado a la verga.
4. Abrí la puerta y el saltamontes dejó de volar. Ahora del umbral me observa, creo, porque su cabeza está en mi dirección. ¿Sólo quería aire?
Entonces este pinche saltamontes es un no fumador. Más le vale, porque cigarros no pensaba darle.
Y se acercó a la entrada caminando. Al volar y golpearme cinco, diez veces, sí estaba quejándose.
5. Si el saltamontes se posa sobre el dintel de mi puerta, sabré entonces que es el cuervo de Poe ahora con enormes patas traseras y sin plumas.
Y seré el primero en observar a un cuervo verde, no de color negro.
¿Los cuervos fuman?
Ya le pregunté al cuervo-saltamontes si fuma. Creo que dijo "nunca más".
Cada vez que me pidan un cigarro diré "nunca, nunca más".

No comments: