Tuesday, December 16, 2014

Wednesday, September 03, 2014

La canción de nosotros

La noche ha impregnado a la ciudad con su aliento, el jadeo de la boca de la noche, pero el sol del otoño ya se acerca y será suficiente para acorralar a la humedad contra los cordones de las veredas y al pie de los muros, junto a la basura. 
Eduardo Galeano / La canción de nosotros.

Saturday, August 16, 2014

taxi driver


Algún día, una lluvia de verdad se llevará esta basura de las calles. :Travis Bickle.

Wednesday, July 16, 2014

fantasmas


El fantasma abstemio y el otro que no.

Tuesday, July 15, 2014

Wednesday, June 04, 2014

ABC

5 de junio, ni perdón ni olvido. Justicia ABC.

Friday, May 30, 2014

carne asada y cultura


Vasconcelos: sacúdete en tu cripta.

Tuesday, April 29, 2014

Musiquito del talón

Musiquito del talón
  
La historia de esta ciudad, del Valle del Mayo, puede uno escucharla diariamente por las calles del centro, en los autobuses urbanos y rurales, en bares y cantinas, en los pasillos de las oficinas públicas, en las fiestas nocturnas y en el ajetreo de los antros que se encuentran en pleno downtown, cerca de la iglesia y de los gimnasios, de los restaurantes y comercios, de la plaza principal y de los bulevares más conocidos.
Esa historia no es una sola, tampoco es lineal ni aburrida, tiene tantos recovecos como callejones polvosos tienen las colonias populares, esas en donde la música ranchera, la cumbia y la cerveza nunca faltan.
La historia de Navojoa son muchas historias y casi todas pasan o pasaron por la Pesqueira y la Ferrocarril, la Otero y la Obregón. Sí, esta ciudad es como muchas ciudades, con sus características propias e irrepetibles. Una ciudad pequeña pero entre las más grandes y pobladas del noroeste de México. Una comunidad pequeña que es el centro de un valle agrícola y pesquero, fuertemente comunicada e interrelacionada con otras, y podemos nombrar a Álamos, Bacobampo, Etchojoa, Huatabampo, Yavaros, también a Cajeme en el norte y a Los Mochis en el sur, ya en territorio sinaloense.
Los nuevos tiempos, el nuevo siglo, encontraron a Navojoa atascada en las costumbres de siempre, perdida y semioculta en el sempiterno y ubicuo polvo. Pocas cosas cambiaron. Sí, hay más hoteles y restaurantes pero el caos en el centro, alrededor del mercado municipal, sigue siendo el mismo. Existe una franquicia con varias salas de cine, pero es la única oferta, y muy mala, cuando antes los habitantes podían escoger entre el Cinema Aries, el cine Río Mayo y el Obregón. La vida en las cantinas cambió, ahora en cada esquina se encuentra una tienda que vende cerveza y muchos eligen irse a beber al río Mayo, un río que no tiene agua desde los años noventa del siglo pasado. Cuántos empresarios abusaron de las aguas de ese río con la complicidad de los gobiernos en turno.
Alfonso López Corral, en Musiquito del talón, cuenta sus historias, y todas tienen que ver con la propia historia de esta ciudad. Con ayuda de la ficción crea personajes que uno cree reconocer, cercanos o no. Personajes complicados y dicharacheros, que viven, gozan y sufren la ciudad y sus costumbres. “¿Qué podíamos hacer en Navojoa?”, se pregunta uno de los protagonistas del cuento que da título al libro, y él mismo se responde: “Lo que hacíamos siempre: hablar y hablar de eso hasta que terminaba todo enrevesado lo que decíamos”.
El libro abre con una cita del escritor Daniel Sada y hay algo entre sus líneas  que no se parece a la prosa del escritor pero que sí recuerda a esa bella y poderosa manera de narrar del bajacaliforniano.
Una canción que se cree crónica narra una historia en esta ciudad, no diré cuál es pero se atreven a rimar Obregón con hielerón. Estas historias de Alfonso López Corral, aparentemente locales, pueden leerse y reconocerse en muchas ciudades del país. Son canciones extensas, cuentos-crónicas que le toman el pulso a la ciudad y la muestran tal cual es: diversa y peligrosa, floreciente y añeja, rica y polvosa, muy polvosa.
En Héroes entre nosotros dice el protagonista: En el espejo retrovisor resplandecían, atenuándose, las luces de Navojoa como un aura enferma.
Este cuento es un paseo por el territorio sonorense, una descripción precisa y a veces concienzuda de nuestras ciudades. Veáse lo que dice de Cajeme: Las calles aún permanecían desiertas y pensó que su trazo correcto obedecía a una simple extensión de las parcelas del valle. Los agricultores nunca dejan sus hectáreas, nomás las cubren de asfalto, y para no perderse por completo sin la tierra bajo los pies, le guardan lugar a los yucatecos y tabachines, a los árboles de nim y olivo negro.
El protagonista viajante enseguida habla del mal estado de la cuatro carriles y del tráfico en la capital, el cambio notable del paisaje del valle al desierto: En un rato divisó a Cananea a su derecha como un viejo equilibrista en las alturas…Con el sol al poniente desprendiéndose de la tierra, apareció Agua Prieta, plana y seca, lista para recibir la nieve en cualquier momento.  
En el cuento Cajetilla el lector reconocerá la Lonchería Velázquez, la inconfundible sirena de la mañana, mediodía y seis de la tarde y una frase que, de nuevo, me recuerda a Sada: Yo también he tenido que llorarlo así, al viento, como si no hubiera rumbo pa dónde soltar las lágrimas.
En Casa del pueblo Alfonso habla de una construcción pero bien podría describir a esta ciudad:
El barreal, la tierra más inútil del mundo regalada a esta región, formada de terrones duros y resecos que jamás terminan de integrarse y volverse un suelo compacto cualquiera; la tierra que ni mojada ofrece tregua, chiclosa y desesperante como el chapopote; la tierra bronca que nunca se deja lo que tiene encima, comenzó a cuartear la casa, a agrietar las paredes y a poner en vilo los techos.
Casa del pueblo es el baile en el Casino y la rancia sociedad de Navojoa, la historia de la ciudad, sus costumbres añejas, sus vicios y virtudes en una casa. La dueña de tal casa del pueblo dice: En diciembre vamos a organizar una posada y queremos invitar a las gentes más popof de la ciudad. Popof, vaya palabreja tan conocida por acá.
En el mismo cuento Alfonso se permite un humor a lo Ibargüengoitia: Puse miedos a la obra, dice el protagonista, y la esposa que espera salir de deudas con el trabajo a fuerza de su esposo, el mismo que añade: “pobrecita, pensé, no sabe que es más probable que se quede viuda a que me paguen”.
Con otras dos frases esta historia, de mis preferidas del libro, me recuerda de nuevo a Ibargüengoitia y Sada:
-Nuestro sello distintivo era la destrucción y
-Regresamos en el tiempo o lo trajimos del pasado.
Cuarto de milla, el cuento justo a la mitad del libro, es una breve píldora de horror. Una historia corta y poderosa.
En Treinta balazos encontramos al policía inepto: El Flaco Irene era un remedo de policía, es decir, un suato con buenas intenciones. Su trabajo los últimos veinte años había sido adornar las esquinas del mercado municipal o del primer cuadro de la ciudad y recordarle a la gente que en algún tiempo había existido el orden en Navojoa.
Ya por el final, en Diablos sin cruces, Alfonso ofrece estas líneas que ahora recuerdan a Rulfo:
 -Martincillo, ¿tú crees en el diablo? –me preguntó.
-Pues no quiero.
-¿Será eso que estoy viendo?
-Si no se ve nada…es un mezquite feo.
-Se parece a Marcial, a mi viejo. Lo mandaron por mí.
-¿Y cómo sabes que fue el diablo?
-Porque Marcial se fue al infierno, no cabía en otra parte.
Musiquito del talón contiene algunas de las historias mejor contadas que he leído de autores sonorenses. Alfonso López Corral escribe sin prisas y su prosa le hace justicia a las historias que cuenta.

Sunday, April 27, 2014

amor & paranoia

 

 Blur.
Canciones envueltas en papel.



Saturday, April 12, 2014

blur


BLUR. Amor y paranoia en los 90. Colección Rock para leer. Marvin editores.

Tuesday, February 04, 2014

atardecer en Álamos


Los que tomábamos fotos al atardecer.

FAOT 2014-FIN


Los bullangueros, los visitantes, los arrastrados a fuerza, los jóvenes y los viejos, los organizadores, los comelones, los teatreros, los músicos, los iluminadores, los sonidistas, los cafeceros, los afinadores de pianos, los policías, los perseguidos, los alamenses, los cerveceros con o sin carreola, los jipis, los punks, los metaleros, los melódicos, los de Huatabampo, los navojoenses, los de la capital, los cajemenses, los fronterizos, los escritores, los periodistas, los extranjeros, las mujeres con mallas, las mujeres con botas, los varones con mallas, los varones con botas, los que usaban gorra, los que preferían sombrero, los maraqueros, los choferes de trenes y carruajes, los artesanos, los vendedores de naranjitas en bolsa, el pregonero, los que ofrecían mercancías de todo tipo, las mujeres con corona de flores, los funcionarios, los cadetes, los bataqueros, los niños, los cantantes, los trompetistas, los que buscaban menudo o pozole, los que extrañaron a doña Lola, los que deseaban subir a la Casa de la Cultura, los que iban al Museo Costumbrista, los que querían ver el Campanario, los que buscaban el Callejón del Templo, los que preguntaban por la casa de María Félix, los que añoraban los ates de membrillo o de guayaba, los que se dirigían al río, los que necesitaban pasar por el Callejón del Beso, los que se les hacía tarde para la noche de gala, los que corrían para alcanzar a los de la Callejoneada, los que querían un programa de mano, los que preguntaban ¿esto es Álamos?, los que veían por primera vez la Plaza de Armas, los que bebían su primera cerveza en la antigua Corregidora y pedían enchiladas en el Terracota, los que querían conocer la Hacienda de los Santos o la Casa de los Tesoros, los decididos a subir las escaleras al Mirador, los que simplemente querían un coco con chile, los que tenían hambre, los que apartarían lugar en el Charisma o en el Reyna, los que querían su foto frente a Palacio, los que subieron a los balcones, los que pasaron de largo La Alameda o el Farolito, todos los que vinieron al Festival Alfonso Ortiz Tirado, todos, pasaron por aquí.

paredes


Lo que dejaron entre estas paredes los visitantes de la Ciudad de los Portales.

Calacas Jazz


De lo más disfrutable en el Festival Alfonso Ortiz Tirado: Calacas Jazz Band en el Callejón del Templo. Lo que menos me gustó de ese escenario: el larguísimo concierto de Fernando Delgadillo.

Saturday, February 01, 2014

Escenario de rock


En el cierre del Festival Alfonso Ortiz Tirado, esta noche de sábado a las 10 pm.

hierba de noche



En la hierba de noche descansan de día los fantasmas.

Casa de la Cultura


Antigua cárcel, ahora instalaciones de la Casa de la Cultura en Álamos.

Claroscuro y Baytor


Álamos, Son. "Somos los Black Sabbath de por acá": Claroscuro en el Festival Ortiz Tirado.
Los hermosillenses y Baytor, de Ciudad Juárez, dieron un concierto en la penúltima noche de fiesta en Álamos. Todavía no llegan suficientes espectadores al Estadio de beisbol, pero a los pocos cientos de anoche se les veía muy contentos. Entre ambos grupos tocaron casi tres horas. Por ahí se vio al personal de Libera Radio transmitiendo el concierto.
Hoy, a las diez pm, en el mismo Estadio de beisbol tocan Ataxia (Hermosillo), Todos vs. Todos (Hermosillo) y Estirpe (España).
Foto: Juan Casanova.

Friday, January 31, 2014

del cerro


Álamos vista de la Casa de la Cultura.

Thursday, January 30, 2014

Roc en Álamos


bolsita


Naranjita en bolsita.

Na-ran-ji-ta


Mermeladas "Álamos".

Sorteo mayor de la Lotería Nacional dedicado al FAOT 2014


Pruebe su suerte y participe en el sorteo mayor de la Lotería Nacional dedicado al Festival Cultural Alfonso Ortiz Tirado

Álamos, Sonora.- El Festival Cultural Alfonso Ortiz Tirado y la Lotería Nacional para la Asistencia Pública le invitan a probar su suerte y participar en el sorteo mayor 2379, a realizarse el próximo 31 de enero.
Ya están a la venta en todo México 2 millones 400 mil cachitos conmemorativos de la edición número 30 de la mayor fiesta del bel canto en el país, la cual se desarrolla en estos momentos en el pueblo mágico de Álamos.
En Sonora, se han puesto en circulación 6,000 series, para un total de 120,000 billetes alusivos al festival; el premio mayor es de 15 millones de pesos en dos series.

Este sorteo será transmitido vía Internet a través de las páginas www.lotenal.gob.mx y www.festivalortiztirado.gob.mx, y en Álamos se proyectará en pantallas ubicadas alrededor del Templo de la Purísima Concepción.

Irina Kulikova, guitarra / FAOT 2014

Wednesday, January 29, 2014


Tardenoche en Álamos.

Calacas Jazz Band


Calacas Jazz Band en el Callejón del Templo, en el escenario del Festival Alfonso Ortiz Tirado 2014.
Información de Calacas Jazz Band, click aquí

Pascola


Álamos, Sonora

Noches de gala


Ensayo para la noche de gala. Palacio Municipal. Festival Alfonso Ortiz Tirado. Álamos.

Monday, January 27, 2014

Álamos con lluvia fina



Álamos, Sonora. Después del primer fin de semana, como cada año, al Festival Alfonso Ortiz Tirado llega una calma de al menos dos días. Los espectáculos continúan diariamente, mañana, tarde y noche, pero lunes y martes por las calles se ven menos paseantes. Miércoles y jueves crecerá el número de visitantes y de nuevo el viernes y sábado la Ciudad de los Portales se verá abarrotada.
La noche de inauguración atrae no sólo al público alamense sino a funcionarios de la capital, un gran número de reporteros y habitantes de comunidades cercanas como Navojoa, Etchojoa, Huatabampo y Obregón.
Los espectáculos de La Alameda, el Callejón del Templo y las noches de gala en Palacio Municipal son los que atraen mayor público. Este año la sede para los grupos de rock es el Estadio de Beisbol, no la Casa de las Delicias, y aunque las tres primeras noches  grupos de Cajeme, el DF, Nogales y Hermosillo han ofrecido conciertos profesionales, el gran público no se ha acercado a ese foro.
El Mercado de Artesanías, la Casa de la Cultura y el Museo Costumbrista también han recibido a muchos visitantes estos días.

Este lunes una ligera lluvia refrescó un poco las calles de Álamos, después de varios días con una temperatura de veintitantos grados centígrados. Quizá para los próximos días llegue el clima frío que se vive durante los días y noches del Festival Ortiz Tirado.

Programa del FAOT 2014

Consulta el programa general del Festival Cultural Alfonso Ortiz Tirado en esta dirección:
30 años

Festival Alfonso Ortiz Tirado: 30 años





Mercado de Artesanías en Álamos, Sonora, durante el Festival Alfonso Ortiz Tirado.

Este año el reconocido festejo en honor al médico y tenor alamense celebra sus primeros treinta años.

Venado



Pascola



FAOT 30



Museo de Artesanías. Álamos, tras lomita.

Sunday, January 26, 2014

pichones


Ojo de pichón en otro siglo.

ventanas


Ventana, ventanilla, ventanal.
Álamos, por supuesto.

Álamos 2014


Frente al templo de la Purísima Concepción, en la Plaza de Armas, el "Hotel California" en versión flauta andina. El puro inri.

Rocanrol en el FAOT



El stage, las luces, el sonido, eso no cambia. Profesionales lo armaron y lo armaron bien.
Lo que sí cambia es el otro escenario, el de abajo. Ya no hay palmeras ni casa encantada como backstage. Ya no haces una larga caminata a través del pueblo de Álamos para llegar a la Casa de las Delicias. El panteón no es testigo ahora del ruido, de las multitudes, del rocanrol. Aquí no hay fantasmas. O quizá sí, pero nadie ha dicho nada. El Estadio de beisbol es el nuevo hogar para los grupos de rock (y otras cosillas) y está bien, pero no tiene lo que tenía la Casa de las Delicias, ese toque de otro siglo. Pero es rocanrol, y me gusta. En las fotos, La Merma, de Nogales.
Salud, compadres. Y salud.

Saturday, January 25, 2014

30 años del FAOT



Álamos, Sonora.
Hace calor en Álamos.
Los veintisiete o veintiocho grados centígrados no son nada comparado con los treintaitantos o cuarentaitantos grados que se viven en los meses del verano, pero sí son una cosa rara en el mes de enero.
Es el segundo día de fiesta. Por las calles empedradas van y vienen visitantes, músicos, periodistas, vendedores, cantantes y un pregonero con bombín.
Hay un escenario en el Callejón del Templo, otro en La Alameda y uno más en el Estadio de beisbol. En las escuelas presentan obras de teatro, en el Kiosco ofrecen por las tardes un taller de música. Hay espectáculos también dentro del Templo de la Purísima Concepción. En el Museo Costumbrista de Sonora inauguraron ya la Ruta del Arte. Y por las noches la Callejoneada.
El Festival Alfonso Ortiz Tirado cumple treinta años. Y hace calor.