Monday, August 03, 2015

Friday, July 31, 2015

sed de lumbre



De "Los testimonios de la llamarada", de Alonso Vidal.

Wednesday, July 22, 2015

Friday, July 03, 2015

fila india

De Antonio Ortuño:

Thursday, April 16, 2015

Thursday, March 26, 2015

Thursday, March 12, 2015

exordio


De Abigael Bohórquez.

Thursday, February 26, 2015

Wednesday, February 18, 2015

Tuesday, February 17, 2015

Goliat

De Omar Pimienta.

Saturday, February 07, 2015

cuerda floja

De Amaranta Caballero.

Thursday, February 05, 2015

Un festival, una ciudad

Foto: Alonso Castillo

Foto: Juan Casanova

Tanto abarca la planeación y organización de un festival como el Alfonso Ortiz Tirado que el Instituto Sonorense de Cultura contrata a personal externo para esos días de fiesta y celebración. Profesionales del sonido y la iluminación para los foros, periodistas para la sala de prensa, edecanes, choferes, más personal para la atención en los escenarios, son un contingente amplio que ayuda a que los espectáculos se realicen y además se difundan en los medios locales y nacionales.

El Festival Cultural Alfonso Ortiz Tirado cada edición deja varias sorpresas, la mayoría agradables. Hace años, por ejemplo, un ex Tuxedomoon tocó en el Callejón del Templo con su grupo Nine Rain el cine concierto “¡Que viva México!”, una maravilla con imágenes de Sergei Eisenstein. También la aparición de Jaime López dejó anécdotas para la historia. Y hay más, muchas más.
Este año se habló de la simpatía de Earl Thomas, un cantante de blues que sorprendió al interpretar poquísimo blues y harto rhytm & blues así como canciones cercanas al neosoul. Sobre el escenario, acompañado de una banda de músicos impecables, Mr. Thomas derrochó carisma y buen canto. De su concierto en el Callejón del Templo se hablará por años.
Las cinco integrantes de Chifladas Tango también sorprendieron por su simpatía y amabilidad. Con instrumentos de viento (flautas, clarinete y clarinete bajo) dieron un repaso a compositores veteranos y algunos contemporáneos. De su recital escuché que lo suyo era demasiado impecable.
Un día antes de que iniciaran las actividades del Festival Cultural Alfonso Ortiz Tirado ya se transmitía el programa especial “Hablemos del FAOT”, a través de iscradio.gob.mx. En él, Juan Arturo Brennan y Carlos Sánchez revisaban el programa diario y las actividades callejeras, así como los conciertos en Palacio Municipal, el Templo de la Purísima Concepción y el Callejón del Templo.
El grupo de músicos que radica en Hermosillo, Libro Abierto, dio un concierto ante poco público en el escenario de La Alameda. Corrijo: no era poco público pero merecían más, sólo que una lluvia matutina no cesó e incluso arreció durante una parte de su espectáculo. El conjunto norteño que comanda David Norzagaray ofreció uno de los más atractivos momentos del FAOT 2015, con su mezcla de música norteña y literatura.
El recital de Eugenia León con la Orquesta Filarmónica de Sonora, bajo la dirección de Enrique Patrón de Rueda, llenó el espacio del Callejón del Templo. La artista merecedora de la Medalla Alfonso Ortiz Tirado dio un repaso a los temas de su larga trayectoria.
De Simone Kermes se habló tanto de su “locura” como de su talento. La soprano demostró ser un incansable animal escénico y con cierta complicidad de Christian Gohmer, director de la Orquesta Filarmónica de Sonora, ofreció en la noche de gala en el Palacio Municipal uno de los conciertos más notables en ese recinto.
Alejandro Filio, en su presentación en el Callejón del Templo, fue quizá el más sorprendido al darse cuenta de que la gente coreaba sus canciones y hacía peticiones desde el inicio. Incluso en un momento olvidó la letra de un tema y el público salvó el trance coreando la canción desde las gradas. A pesar de ser martes, entre la asistencia se encontraba gente de Huatabampo, Navojoa y Sinaloa.
La ambientación callejera y los espectáculos infantiles también contaron cada día con bastante público. Ya fuera frente a la Plaza de Armas o en la escuela Bartolomé M. Salido, cientos de atentos niños disfrutaron de los shows que actores, músicos y clowns prepararon para ellos.
La Banda de Música del Estado de Sonora, con Luis Gerardo Trejo como director, logró atraer a un gran público a su concierto en el Callejón del Templo. La ópera Carmen, también en el escenario del Callejón del Templo, aprovechó al máximo la puesta en escena, bajo la dirección de Luis Miguel Lombana.
El viernes, con la lluvia sobre la Ciudad de los Portales, la soprano Ainhoa Arteta ofreció un recital en Palacio Municipal a las 8 pm. En ese mismo escenario se presentó, casi a las diez de la noche, la cantante Sole Giménez, pues el Callejón del Templo seguía bajo la amenaza de lluvia.
El sábado, ya para cerrar el festival, el cubano Tomasito Cruz y su banda tocaron en el Callejón del Templo. Desde las primeras canciones el público abandonó las sillas y se dedicó a bailar por todos lados, ya fuera enfrente del templete, en la parte de atrás e incluso arriba del escenario.
Ese mismo sábado, a las 10:30 de la noche, Torreblanca y Genitallica congregaron a miles de personas en el escenario de rock del Festival Cultural Alfonso Ortiz Tirado, entre el panteón y La Casa de las Delicias. Se hablaba de entre seis y diez mil personas. La noche anterior, grupos sonorenses tocaron ahí mismo, con menor asistencia de público pero con mayor intensidad:  Antídoto, El Grito, La Perra Vida, Lópezperez y Khafra. Los cajemenses y veteranos de Khafra, comandados por Pascual Meza, cerraron esa noche de viernes.

Según datos del Instituto Sonorense de Cultura, 105 mil personas visitaron el pueblo mágico de Álamos durante el FAOT 2015.

Tuesday, February 03, 2015

Álamos al final



Las dos noches previas al cierre del Festival Cultural Alfonso Ortiz Tirado las calles y callejones de Álamos, la ciudad anfitriona, se vieron abarrotadas. Jóvenes, adultos y familias completas de las comunidades vecinas llegaron a disfrutar de la gastronomía alamense, de los espectáculos al aire libre, de la fiesta en La Alameda y la música afuera de La Casa de las Delicias.

Álamos, Sonora. Por varios días la ciudad se cubrió de nubes. Al final la lluvia no se resistió y mojó las calles, techos y fachadas de la Ciudad de los Portales. También cubrió de humedad y frío los últimos días de actividades en el Festival Cultural Alfonso Ortiz Tirado, el FAOT 2015.
La lluvia fue intensa, aunque breve e intermitente. Con eso bastó para que las calles se anegaran. Ramoncita, una habitante de esta ciudad colonial, lo expresa muy claro: Aquí cuando llueve, llueve.
El rumor era el predecible: se suspenderán los conciertos de la penúltima y la última noche. Al menos los que eran al aire libre. Pero la lluvia se comportó amable y además el personal del Instituto Sonorense de Cultura tenía cubiertos todos los posibles problemas relacionados con la lluvia y la abundancia de agua.
Tanto los espectáculos en los recintos cerrados de Palacio Municipal y el Templo de la Purísima Concepción, como los que se presentaron en la plaza de La Alameda, el Callejón del Templo y el foro de rock frente al panteón y La Casa de las Delicias, culminaron en orden y sin más problemas que los normales.
El domingo 1 de febrero Álamos comenzaba a cambiar. Terminaban los diez días de festival y las calles se veían no abandonadas pero sí con menos gente en ellas. La fiesta se despedía.
Decenas de personas paseaban por La Alameda y la Plaza de Armas. Los vendedores de artesanías, de frutas, mermeladas y juguetes aprovechaban la última oportunidad de venta con los visitantes.
Personal del Instituto Sonorense de Cultura se veía por todos los escenarios, en el arduo proceso de desmantelación de los foros, cargando camionetas con el equipo de sonido, con luces, herramientas y demás.
Por las calles, otros cuantos arrastraban sus maletas. Algunos abordarían los autobuses del Instituto Sonorense de Cultura. Otros, los autobuses locales. Muchos iban rumbo al arroyo, en busca de sus autos. Artistas, locales y visitantes se confundían en la mañana del domingo.

El festival de este año había terminado. Y el FAOT 2016 ya se prepara.

rock en el FAOT


Escenario de rock en el Festival Cultural Alfonso Ortiz Tirado
En el Festival Cultural Alfonso Ortiz Tirado hay espacios para el bel canto, la música popular mexicana, el tango, música barroca y de cámara, norteña y afrocubana, pero por casi treinta años no existió un escenario para los músicos de rock.
Eso cambió en el 2011. La Casa de las Delicias, frente al panteón de Álamos, se convirtió desde entonces en el sitio para que jóvenes y no tan jóvenes escucharan a grupos no sólo de la entidad sino de sitios tan lejanos o distintos como Guadalajara y Alemania, la ciudad de México o Rusia, Tijuana o España.
Este 2015 La Perra Vida y Khafra son la sorpresa en el escenario de rock del Festival Cultural Alfonso Ortiz Tirado. También Lopezperez, Antídoto y El Grito, todos grupos sonorenses. Del DF se presentarán Genitallica y Torreblanca.
En ediciones anteriores otras bandas sonorenses aprovecharon el foro del festival que ya cumple 31 años. En La Casa de las Delicias (y por un año en el espacio del estadio de beisbol) tocaron Ataxia, Suciedad Discriminada, Todos Vs Todos, La Merma, Los Hijos del Lechero, Blash, Hamaac Caziim, Sectas, Los Topos, Atake FDD, Munro, Víctimas, Hong Kong Blood Opera, Element, Ya Están Grandes, Claroscuro, Los Sicarios, La Sonora Chacalera, Nunca Jamás, Pasajero, Chocho Maldito y La Coyota.
En la Casa de las Delicias los tapatíos Descartes a Kant asombraron con su avant-garde rock. Ahí mismo tocaron los tijuanenses Panóptica, del Colectivo Nortec. Los defeños y veteranos Botellita de Jerez trajeron por primera vez al estado de Sonora su guacarrock, también en Las Delicias. De la ciudad de México asistieron al FAOT La Barranca, Cabezas de Cera, La Gusana Ciega, Baytor y Vanens.
Los grupos estatales trajeron a Álamos ritmos punk y heavymetaleros, hip hop, hard rock, pop y ska. Por último hay que mencionar que todas estas bandas se presentaron en un escenario de calidad, con sonido e iluminación manejado por profesionales.

Saturday, January 31, 2015

Libro Abierto, conjunto norteño



FAOT 2015

En el escenario de La Alameda hay espacio para trovadores, acordeonistas, grupos de rock, música indígena y música popular mexicana. Ahí se presentaron hace seis años Lumaltok, de Chiapas, y Hamac Caziim, de Punta Chueca. En estos días del Festival Cultural Alfonso Ortiz Tirado el conjunto Libro Abierto ofreció su peculiar  y novedosa interpretación de canciones norteñas.

Álamos, Sonora. Libro Abierto son cinco en el escenario. Su espectáculo es una combinación de literatura con música norteña. Los músicos toman obras clásicas y las resumen en canciones de tres minutos, algo que aparentemente es sencillo pero en la práctica no lo es.
En el conjunto norteño Libro Abierto David “El Colas” Norzagaray es el director y presentador. Ringo García toca la guitarra, Carlos Valenzuela el acordeón y Malik Peña el bajo. Juan Pablo Maldonado es la voz principal.
Lo suyo es la apropiación y reinterpretación. El corrido de la “Caperucita Roja” es un perfecto ejemplo de ello. “El corrido del Conde Drácula” también. Los hermanos Grimm y Bram Stoker a ritmo norteño. En el “Corrido de la liebre de Cumpas” logran mezclar la fábula de Esopo y el corrido de Leonardo Yanes “El Nano”.
Del escritor Augusto Monterroso tomaron su famoso cuento mínimo del “Dinosaurio” y con él crearon el tema más breve que se conozca: una canción norteña de alrededor de cinco segundos.
En su repertorio incluyen, además de a los mencionados autores, a Miguel de Cervantes Saavedra, Franz Kafka, José Zorrilla, Gustavo Adolfo Bécquer, Carlo Collodi, Edmond Rostand y Hans Christian Andersen.

En su actuación este viernes 30 una lluvia fina acompañó al conjunto norteño durante los 45 minutos que estuvieron en el escenario. El público buscó resguardo bajo los árboles de La Alameda pero nadie se retiró del concierto.

Thursday, January 29, 2015

FAOT 2015 / Imágenes




1. Paseos en el Carruaje Mágico por la Ciudad de los Portales.
2. Paseos en bicicleta frente a Palacio Municipal.
3. Alejandro Filio en la prueba de sonido en el Callejón del Templo.

Festival Cultural Alfonso Ortiz Tirado / FAOT 2015

Plaza de Armas / FAOT 2015 / Basurero de ritmos


(Foto: Cortesía ISC)

La ambientación callejera durante el Festival Cultural Alfonso Ortiz Tirado es uno de los mayores atractivos para los visitantes que no tienen tiempo de asistir a los espectáculos en recintos cerrados. Por las calles y callejones de la Ciudad de los Portales se pueden observar clowns, músicos, mimos, actores y actrices, cantantes y malabaristas.

Álamos, Sonora. David Espinoza prepara su espectáculo al aire libre para público infantil, aunque los adultos también se acercan y lo disfrutan. Son las cinco de la tarde y acomoda varios instrumentos musicales frente a la Plaza de Armas, a unos pasos del Templo de la Purísima Concepción. El basurero de ritmos comienza a las seis en punto y algunos jóvenes lo interrogan, quieren saber de qué va el show. El músico y actor explica a los curiosos que lo suyo es algo musical y teatral, muy divertido especialmente para los pequeños, así que le dice a los jóvenes que si tienen hermanos pequeños y sobrinos “vayan por ellos, el basurero de ritmos es para niños principalmente”.
David Espinoza es originario de Culiacán, Sinaloa, y tiene ya un tiempo con el espectáculo de El basurero de ritmos. Es la primera vez que asiste como artista invitado al Festival Cultural Alfonso Ortiz Tirado, aunque asegura que ya sabía de la existencia del reconocido FAOT.
Por una hora aproximadamente el artista juega con distintos instrumentos musicales. Al escenario al aire libre entre la Plaza de Armas y el Templo se acercan jóvenes y niños acompañados de sus padres. Los adultos ríen igual que los infantes, aunque la estridencia de los últimos es mayor. Los niños brincan y gritan, sonríen con más fuerza.

David Espinoza tiene razón, El basurero de ritmos es para niños principalmente. Y para comprobarlo, vea la expresión de la niña en la foto que acompaña este texto.

Por los callejones de Álamos


                                                                   (Fotos: Alonso Castillo, cortesía ISC)

FAOT 2015

Este año el Festival Cultural Alfonso Ortiz Tirado cumple ya sus 31 ediciones ininterrumpidas. Lo que comenzó como una pequeña y modesta tertulia entre amigos y amantes de la música y el canto es ahora un festival de enormes dimensiones y prestigio internacional. El FAOT 2015 se ve y se escucha por todos los callejones de Álamos, la Ciudad de los Portales.

Álamos, Sonora. La ciudad parece crecer y al mismo tiempo mantenerse en el mismo estado. Es un pueblo de los de antes, como dicen los mayores que decían sus abuelos. Si se pregunta a los lugareños, ellos tienen varias teorías. Una de ellas dice que los visitantes de este lugar lo ven distinto cada año porque quieren verlo distinto, aunque siga siendo el mismo. Otros aseguran que lo ven igual y al mismo tiempo más grande y diferente por el efecto del Festival Cultural Alfonso Ortiz Tirado. “Es por el FAOT”, así lo expresa un alamense, en tan sólo cuatro palabras.
Pero Álamos no es una ciudad típica del estado. Tampoco es un pueblo. Álamos es un Pueblo Mágico, reconocido por su arquitectura colonial y por su riqueza cultural. Los visitantes llegan a la Ciudad de los Portales a pasear por los callejones, a olvidarse del polvo de las comunidades y acallar el ruido citadino. 
Aquí el ruido es distinto, como de otro tiempo.
Y por diez días todo Álamos es el escenario de fiestas, ópera, teatro callejero, ambientación musical, obras para público infantil, callejoneadas, música popular mexicana, ritmos afrocaribeños, boleros, cantos indígenas y rock, talleres de canto y música, artesanías y gastronomía.
Es el efecto del Festival Cultural Alfonso Ortiz Tirado, el FAOT 2015.