Saturday, January 31, 2015

Libro Abierto, conjunto norteño



FAOT 2015

En el escenario de La Alameda hay espacio para trovadores, acordeonistas, grupos de rock, música indígena y música popular mexicana. Ahí se presentaron hace seis años Lumaltok, de Chiapas, y Hamac Caziim, de Punta Chueca. En estos días del Festival Cultural Alfonso Ortiz Tirado el conjunto Libro Abierto ofreció su peculiar  y novedosa interpretación de canciones norteñas.

Álamos, Sonora. Libro Abierto son cinco en el escenario. Su espectáculo es una combinación de literatura con música norteña. Los músicos toman obras clásicas y las resumen en canciones de tres minutos, algo que aparentemente es sencillo pero en la práctica no lo es.
En el conjunto norteño Libro Abierto David “El Colas” Norzagaray es el director y presentador. Ringo García toca la guitarra, Carlos Valenzuela el acordeón y Malik Peña el bajo. Juan Pablo Maldonado es la voz principal.
Lo suyo es la apropiación y reinterpretación. El corrido de la “Caperucita Roja” es un perfecto ejemplo de ello. “El corrido del Conde Drácula” también. Los hermanos Grimm y Bram Stoker a ritmo norteño. En el “Corrido de la liebre de Cumpas” logran mezclar la fábula de Esopo y el corrido de Leonardo Yanes “El Nano”.
Del escritor Augusto Monterroso tomaron su famoso cuento mínimo del “Dinosaurio” y con él crearon el tema más breve que se conozca: una canción norteña de alrededor de cinco segundos.
En su repertorio incluyen, además de a los mencionados autores, a Miguel de Cervantes Saavedra, Franz Kafka, José Zorrilla, Gustavo Adolfo Bécquer, Carlo Collodi, Edmond Rostand y Hans Christian Andersen.

En su actuación este viernes 30 una lluvia fina acompañó al conjunto norteño durante los 45 minutos que estuvieron en el escenario. El público buscó resguardo bajo los árboles de La Alameda pero nadie se retiró del concierto.

Thursday, January 29, 2015

FAOT 2015 / Imágenes




1. Paseos en el Carruaje Mágico por la Ciudad de los Portales.
2. Paseos en bicicleta frente a Palacio Municipal.
3. Alejandro Filio en la prueba de sonido en el Callejón del Templo.

Festival Cultural Alfonso Ortiz Tirado / FAOT 2015

Plaza de Armas / FAOT 2015 / Basurero de ritmos


(Foto: Cortesía ISC)

La ambientación callejera durante el Festival Cultural Alfonso Ortiz Tirado es uno de los mayores atractivos para los visitantes que no tienen tiempo de asistir a los espectáculos en recintos cerrados. Por las calles y callejones de la Ciudad de los Portales se pueden observar clowns, músicos, mimos, actores y actrices, cantantes y malabaristas.

Álamos, Sonora. David Espinoza prepara su espectáculo al aire libre para público infantil, aunque los adultos también se acercan y lo disfrutan. Son las cinco de la tarde y acomoda varios instrumentos musicales frente a la Plaza de Armas, a unos pasos del Templo de la Purísima Concepción. El basurero de ritmos comienza a las seis en punto y algunos jóvenes lo interrogan, quieren saber de qué va el show. El músico y actor explica a los curiosos que lo suyo es algo musical y teatral, muy divertido especialmente para los pequeños, así que le dice a los jóvenes que si tienen hermanos pequeños y sobrinos “vayan por ellos, el basurero de ritmos es para niños principalmente”.
David Espinoza es originario de Culiacán, Sinaloa, y tiene ya un tiempo con el espectáculo de El basurero de ritmos. Es la primera vez que asiste como artista invitado al Festival Cultural Alfonso Ortiz Tirado, aunque asegura que ya sabía de la existencia del reconocido FAOT.
Por una hora aproximadamente el artista juega con distintos instrumentos musicales. Al escenario al aire libre entre la Plaza de Armas y el Templo se acercan jóvenes y niños acompañados de sus padres. Los adultos ríen igual que los infantes, aunque la estridencia de los últimos es mayor. Los niños brincan y gritan, sonríen con más fuerza.

David Espinoza tiene razón, El basurero de ritmos es para niños principalmente. Y para comprobarlo, vea la expresión de la niña en la foto que acompaña este texto.

Por los callejones de Álamos


                                                                   (Fotos: Alonso Castillo, cortesía ISC)

FAOT 2015

Este año el Festival Cultural Alfonso Ortiz Tirado cumple ya sus 31 ediciones ininterrumpidas. Lo que comenzó como una pequeña y modesta tertulia entre amigos y amantes de la música y el canto es ahora un festival de enormes dimensiones y prestigio internacional. El FAOT 2015 se ve y se escucha por todos los callejones de Álamos, la Ciudad de los Portales.

Álamos, Sonora. La ciudad parece crecer y al mismo tiempo mantenerse en el mismo estado. Es un pueblo de los de antes, como dicen los mayores que decían sus abuelos. Si se pregunta a los lugareños, ellos tienen varias teorías. Una de ellas dice que los visitantes de este lugar lo ven distinto cada año porque quieren verlo distinto, aunque siga siendo el mismo. Otros aseguran que lo ven igual y al mismo tiempo más grande y diferente por el efecto del Festival Cultural Alfonso Ortiz Tirado. “Es por el FAOT”, así lo expresa un alamense, en tan sólo cuatro palabras.
Pero Álamos no es una ciudad típica del estado. Tampoco es un pueblo. Álamos es un Pueblo Mágico, reconocido por su arquitectura colonial y por su riqueza cultural. Los visitantes llegan a la Ciudad de los Portales a pasear por los callejones, a olvidarse del polvo de las comunidades y acallar el ruido citadino. 
Aquí el ruido es distinto, como de otro tiempo.
Y por diez días todo Álamos es el escenario de fiestas, ópera, teatro callejero, ambientación musical, obras para público infantil, callejoneadas, música popular mexicana, ritmos afrocaribeños, boleros, cantos indígenas y rock, talleres de canto y música, artesanías y gastronomía.
Es el efecto del Festival Cultural Alfonso Ortiz Tirado, el FAOT 2015.